Fuente de Alimentación Casera para tus Experimentos | Parte I






Introducción y primeros pasos para hacer nuestra fuente casera

Fuente de Tensíon casera

Durante estos años, hemos propuesto muchos experimentos caseros con electricidad. Generalmente en todos utilizábamos pilas o baterías comunes para alimentar nuestros sistemas, pero muchas veces no contamos con ellas y debemos comprarlas, lo cual obviamente no es lo que queremos (que gastes dinero). Además, muchos de los experimentos consumen mucha corriente eléctrica, de modo que nuestras pilas o baterías se agotan rápidamente. Por todo ésto, y algunos detalles más, es que decidí realizar un tutorial en donde explico paso a paso cómo hacer una fuente de alimentación casera muy fácil.

Cuando yo era pequeño, tener una “fuente de poder” de este estilo implicaba saber un poco de electrónica, y además tener que gastar una buena cantidad de dinero para comprar todos los componentes. Pero con el avance de la tecnología, y lo fácil que se torna acceder a ella por esta época, es obviamente mas sencillo.

Con esta fuente de alimentación casera tendremos muchas ventajas. La fabricamos una vez, pero es algo que nos queda para utilizar una y otra vez. Además, como ya verás mas adelante, tenemos la posibilidad de obtener varios “voltajes” diferentes. Esto último es fabulo debido a que no todos los experimentos utilizan las mismas tensiones de alimentación. Otra ventaja interesante, es que este tipo de fuentes permite obtener corrientes o intensidades mayores a las obtenidas con pilas o baterías conectadas en serie.

Veamos que necesitamos.

Materiales:
* CPU descompuesta o directamente su “fuente de poder”
* Destornillador
* Pincel
* Alicate para cortar cables o conductores
* Soldador a estaño
* Estaño
* Taladro o perforadora
* Un par de mechas o brocas
* 4 a 6 Conectores tipo Banana

Lo que necesitamos en sí no es una CPU o Torre completa, sino solamente su fuente de alimentación. Generalmente encontrarás todo desechado, y es allí donde tienes que aprovechar.

Primero veamos el primero de los videos que preparé para tí, y luego explicaremos todo al detalle:

No soy bueno “hablando en público”, y menos editando videos, pero realmente espero que te haya gustado y que todo haya quedado claro :) .

Bien, volvamos a lo nuestro. Como dije en el video, hay dos tipos de fuentes: Fuentes AT y Fuentes ATX

Las fuentes AT son “antiguas” y las encontrarás justamente en CPUs con varios años.Éstas se encienden mediante un interruptor ubicado en el gabinete. Otra diferencia es que no traen un cable de colore verde. Generalmente son de menos potencia que sus predecesoras.

Las fuentes ATX son mas modernas, y de hecho seguro la que consigas será de este tipo. Las mismas poseen el “famoso” cable verde, mediante el cual se enciende. Además, constan con una llave o tecla en la parte trasera (donde se encuentra el ventilador). Son de mas potencia que las AT, y se pueden obtener una combinación de voltaje mayor.

Ambas poseen un pequeño interruptor en la parte trasera, que permite seleccionar el voltaje de red adecuado. Es muy importante que este en la posición correcta, de modo que tendrás que averiguar si la tensión de red en tu país es de 220V o 110V.

Bueno, es hora de poner manos a la obra. Lo primero es obviamente quitar la fuente del gabinete. Así que toma un destornillador y quitas los tornillos que sea necesario para poder sacar el armazón de chapa. Con ésto ya podrás quitar los 4 tornillos que unen la fuente al gabinete, y extraer la misma.

Ahora que ya tenemos lo que nos interesa, es hora de desarmar la fuente. Tendrás que quitar también algunos tornillos, pero nada de otro mundo. Cuando la destapes, seguramente te encontrarás con mucho polvo y pelusa (algo normal y de esperar), de modo que con la ayuda de un pincel (no importa como sea éste) le quitarás todo eso. Con ello nos aseguraremos que nuestra fuente de alimentación no se dañará por la humedad que se acumula, o por no poder disipar correctamente el calor.

Como mencionamos antes, la fuente en sí no es el objetivo de esta publicación, sino todos los experimentos caseros que podremos hacer luego con ella. Incluso, no sería una mala idea que fabriques una con tus compañeros y la donen al laboratorio de tu escuela. De ese modo les será de utilidad a ustedes, y a todos los demás alumnos de la institución.

Si te ha gustado esta primera parte, no dudes en compartirlo con tus amigos de Facebook y Twitter. Además, quédate al pendiendo pues en horas pondremos el segundo capítulo en donde seguimos explicando cómo fabricar esta fuente de alimentación tan sencilla. También puedes suscribirte por correo utilizando el formulario (el que dice “SUSCRIBITE”), y así recibir los próximos capítulos en tu bandeja de entrada.

Actualización! La segunda parte ya esta disponible, puedes verla haciendo aquí: Fuente de Alimentación Casera para tus Experimentos | Parte II Que la disfrutes!!



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